El insólito viaje del Samurái Hasekura

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Un libro muy entretenido, que se lee de un tirón, incluso para personas que no somos habituales descubridores de novelas. Es de resaltar su cuidadísima prosa, en capítulos breves lo que facilita su fácil percepción. En 1614 una embajada japonesa llega a Sevilla. Un samurái Hasekura dirige una expedición acompañado por el franciscano sevillano Luis Sotelo. Alrededor de una decena de Samuráis se llegó a quedar en Sevilla, y sus descendientes adoptaron el apellido Japón. 259 páginas. Lautaro Editorial Ibero Americana.

 

¿Qué hace un notario escribiendo novelas históricas?

Me siento muy orgulloso de mi profesión. Los notarios tenemos en general la pulsión de la escritura, algunos la desarrollan más y otros menos. Continuamente tenemos que levantar acta y dar fe de determinados acontecimientos, que es en cierta forma lo que hace el escritor: dar testimonio o representar una historia. Los escritores no tienen que ser necesariamente periodistas, hay muchísimos profesionales de otros ámbitos como el Derecho o la Medicina que pueden aportar un punto de vista distinto.

 

¿Tiene alguna relación su novela con el mundo jurídico?

La novela tiene un fondo histórico evidente. Pero de forma indirecta es inevitable que salga a la luz mi formación como jurista. Uno de los personajes inesperados, por cuanto no estaba en el guión inicial, es Virgilio Cayuela que como notario de forma ínter temporal va dando fe de los distintos episodios que suceden en la historia. Este notario está presente a lo largo de casi toda la novela actuando como escribano para dar fe de cada acontecimiento. Se dice que el periodista es el notario de la actualidad y yo creo que puede decirse lo mismo del escritor que es el notario de la ficción, que traslada, o al menos lo intenta, la verosimilitud de una historia.

 

Me suenan algunos de los nombres y apellidos de su libro…

En la novela se mezclan personajes reales como Hasekura y Luis Sotelo o como Ángel Leiva o Susana Jákfalvi con personajes de ficción como son los propios narradores que cuentan la historia Fernando Japón y Mauro Caro. Luego hay multitud de personajes secundarios en los que siempre hay alguna alusión a algún conocido. A la hora de inventar un personaje hay autores que lo bautizan de forma aleatoria o buscan en la guía de teléfono o en las esquelas. Confieso que la elección no ha sido inocente y estoy seguro que cuento con la complicidad de los aludidos.

Vd. es el patriarca de una de las mejores tertulias literarias de Sevilla y compañero de premiados, ¿Por qué este tema?

Yo creo que sí. La tertulia del Porvenir es una tertulia literaria que ya lleva 20 años en Sevilla y tanto por la calidad de sus directores Susana Jákfalvi y Ángel Leiva como por la participación de escritores como Paco Gallardo y Curro Granado es una de las más consolidadas. En cuanto a la pregunta de por qué el tema de la embajada japonesa y no otro, eso mismo me he preguntado yo. Podía haber hecho algo mucho más fácil y que no me hubiera exigido tanto esfuerzo en la documentación de la historia. Lo que me sedujo de la historia de Hasekura era la contraposición tan quijotesca que había entre los dos personajes principales: El sosegado samurái Hasekura y el inquieto franciscano Sotelo. Esto fue lo que primero me llamó la atención. La posibilidad de contraponer el fuerte sentimiento religioso del padre Sotelo frente al escepticismo pragmático del lejano Japón feudal de los Tokunawa y la España de los Austrias de nuestro siglo de Oro. También me atrajo el desarrollo de la historia en forma de viaje, ya que esto me permitía cambiar de escenario de forma continua. La embajada arranca en Japón pero hay acontecimientos anteriores en Filipinas y en Corea. Después la embajada se desarrolla en México, en lo que entonces era el Virreinato de Nueva España, llega a Europa donde visita Sevilla, Madrid y Roma. Y luego una vez que fracasa vuelve a Japón. Contar un viaje es la forma más amena de contar una historia.

 

¿A quién va dirigido su libro y qué aporta?

Ninguna novela, excepto el Quijote, es imprescindible. El insólito viaje del samurai es una novela que puede interesar al que tenga sólo una curiosidad histórica sobre un suceso tan extraño como fue una embajada japonesa en el siglo XVII en Sevilla. Pero también puede interesar al lector que tenga alguna inquietud sobre la forma en que puede contarse una historia ya que la propia novela de Hasekura es una reflexión sobre la propia creación literaria.

¿De qué autores es Vd. heredero? Y por favor no me cite demasiados hispanos americanos que me mosqueo.

Pues lo siento, pero no puedo dejar de citar a Cervantes y a Borges en primer lugar. Luego para mí son esenciales Camus, Kafka, Cortázar y García Márquez.

 

”La diligencia” Es una magnífica película clásica que trata de un viaje. En su novela hay viaje e historia pero ahora se lee Cincuenta sombras de Grey y triunfa…

Lo que se vende no necesariamente está bien escrito, parece que esto no importa. No sólo se escribe para tener éxito, es decir para que te lean. La escritura es un buen ejercicio mental que da muchas satisfacciones en tanto que uno se percata de su ignorancia. Se aprende muchísimo escribiendo. Que haya o no más lectores es algo que no me preocupa ahora.

 

Me huele que es Vd. perfeccionista y en su muy entretenida novela observo un estudio tierno y matemático del vocabulario…. ¿En la segunda edición corregirá muchas cosas?

Nunca se acaba de corregir. Una de las razones por las que publiqué la novela fue para dejar de revisar el texto.

 

¿Qué honor es el correcto el del Samurái o el del español clásico calderoniano?

Pues seguramente ninguno de los dos. Habría que hacer una poda del exceso y buscar el sentido común.

 

¿Qué viaje tiene más mérito el de Colón o el de Hasekura?

El de Colón fue prodigioso. El de Hasekura fue el reverso del anterior: el viaje de Oriente, de Zipango, adónde quería llegar Colón, a Europa.

 

¿Qué hay en este libro de autobiográfico?

Me temo que mucho; en todas las novelas el autor se deja algo de la piel. Si puedo decir que hay una anécdota real que da pie a la aparición del personaje femenino de la novela: la japonesa Fumiko Wasaki. En la novela hay un encuentro casual entre Mauro Caro y Fumiko en el cementerio judío de Praga que se corresponde con un sucedido real que tuve.

 

El Japón era un país sintoísta y budista: no sólo dieron orden de exterminar a los cristianos sino que ordenaron también pena de muerte para el que no lo cumpliera ¡Qué fuerte!

En concreto pedían que se retractaran del cristianismo. La fe cristiana fue el mejor regalo que recibió Japón de Occidente. Doscientos mil japoneses fueron martirizados por causa de su fe. Este fue un dato que no podía desconocer.

 

Recoge Vd. expresamente que se expulsaron de España unos 300.000 moriscos en la época en que se desenvuelve su novela, unos 9.000 de Sevilla. También históricamente hemos expulsado a sefardíes y jesuitas a personas en el exilio… ¿Yo creía que donde no cabía la gente era precisamente en Japón? Y que precisamente por eso vemos tantos turistas japoneses ya que el gobierno les obliga dar una vuelta fuera de la isla a unos cuantos.

La expulsión de los judíos y de los moriscos fue el principio del fin del imperio español. Nos quedamos sin tejido empresarial y sin mano de obra especializada. Fue un auténtico desastre.

Algunas veces se nombra embajador a alguna persona que es incómoda en el país ¿Fue esta la razón de la misión de Hasekura ya que era incómodo en Japón?

La razón de su nombramiento fue salvar a Hasekura de un caso de corrupción en que estaba implicado su padre. Conforme a la tradición nipona Hasekura debería haberse suicidado junto con su padre por ello. Por eso se le dio la oportunidad de redimir su honor dirigiendo una riesgosa embajada.

 

En su novela se habla de los dominicos, agustinos, franciscanos y jesuitas… por qué orden los ponemos… y a los claretianos…

Si hay que poner algún orden pondrán primero a los jesuitas que llegaron con los portugueses al sur de Japón en 1549, después de la conquista de Filipinas llegaron los franciscanos, los dominicos. Y lo triste fue que se hicieron la competencia entre ellos.

 

¿Cuál es la pregunta más original o insensata que le han hecho sobre su libro?

Lo original a veces puede ser insensato. El otro día me preguntaron qué había sido lo que más me había llamado la atención en la historia de Hasekura. Y contesté que ha sido la prueba contundente de los registros de entrada y salida en la Flota de Indias. De los indicados registros resulta que vinieron treinta samuráis, pero sólo se fueron dieciocho, luego hasta doce se quedaron en España.

 

Lo voy a intentar yo…”Hase” tiempo que no hago esta pregunta ¿Hasekura sería hoy bético o sevillista? ¿De la Macarena o de la Esperanza de Triana? ¿Le gustarían los toros? ¿Sería más de la Feria o de la Semana Santa? ¿Se le ocurre alguna pregunta aún más rancia?

Supongo que como buen japonés diría que sí a todo. Los japoneses tienen fama de tener dificultad para decir que no.

 

La verdad es que cuando de pronto me encontré en su libro hablando de la carta a su padre de Kafka me quedé un poco “agobiado”…. ¿qué explicación tiene en su obra?

No sólo a Kafka, hay continuas referencias y citas literarias de muchos autores. Sábato, García Márquez, Cortázar, Nabokov, Cervantes, Lope de Vega etc., es un recurso literario que se conoce como meta ficción que empleo para poder conectar los personajes reales con los personajes de ficción que son fundamentalmente los narradores Fernando Japón y Mauro Caro.

 

¿Recomienda Vd. comprar su libro?

Eso lo tendrá que decidir los lectores. En cualquier caso siempre pueden pedirlo en una librería.

 

¿Qué tiempo ha podido dedicar a la investigación histórica pasa su novela?

Muchísimo tiempo, con demasiadas interrupciones. La novela la comencé en 2002 y la he ido rematando a lo largo de estos años. Lo más pesado ha sido documentarme. Una vez que tenía claro los fundamentos históricos la novela se desarrolló con más rapidez en estos últimos tres años que han sido, por otra parte, los más intensos.

Siendo Vd. una persona humilde ¿Cómo intenta evitar el narcisismo del escritor?

Con los pies en la tierra. Soy un escritor novel que ha visto culminado un sueño. Para mí no hay mayor satisfacción que la novela se lea.

 

Su libro es un ejemplo de libertad y libertad de poder escribir lo que se piensa…Pero quizás le hubiera gustado decir algo que se lo ha quedado….total estamos en Sevilla y ya se sabe que….

No me he puesto otra cortapisa que ceñirme a la realidad de los hechos históricos. La embajada está retratada de una manera fiel con imparcialidad. Todo los demás es ficción y, como sabes, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

 

¿Realmente cree Vd. que no hay mejor forma de divertirse que leer o escribir? Pues entonces quizás en nuestra generación tenemos un problema… ¿No cree Vd. que su cita expresa de Flaubert de que la literatura es una orgía, es excesiva?

Leer es abrir una ventana al mundo. Borges decía que su propio valor no era por los libros que había escrito, sino por los que había leído. El hombre que no lee no vive. Flaubert llevaba esta tesis a un extremo. Tampoco es eso. La torre de marfil no, pero ignorar a los poetas tampoco.

 

¿Después de la derrota de su equipo contra el eterno rival…?

Que la vida es cambiante. Hoy somos yunque, mañana seremos martillo.

 

¿Qué significan las palabras en japonés (creo) al final de cada capítulo ¿Son un “queo” o es japonés “aurténtico”?

Es el apellido del embajador japonés Hasekura escrito en su idioma original.

Su compañero notarial habla mucho de la condición humana como filosofía de vida y vd lo hace ¿Cuál cree que es la condición humana?

Tomás Marcos es la persona más vitalista que he conocido. Cuando habla de la condición humana lo hace como un resorte de tolerancia y comprensión acerca de la conducta, a veces inexplicable de los hombres. Que un bético se alegra de que al Sevilla le meta 5 el Barcelona, no tiene otra explicación, diría con seguridad Tomás, que la condición humana.

 

¿Qué acentuaría Vd. de las relaciones España Japón a lo largo de los siglos?

Lo más destacable de estas relaciones fue esta embajada de Hasekura. Si hubiera tenido éxito Japón habría sumado a su riquísima cultura la Occidental. Y tal vez hubiera sido la segunda o tercera potencia mundial en el siglo XVII y no en el siglo XX. El fracaso de la embajada motivó que Japón se enclaustrase y no tuviera contacto con el exterior, salvo con los holandeses, hasta la segunda mitad del siglo XIX, cuando a cañonazos los norteamericanos propiciaron la caída del Shogunato y la restauración del poder del emperador.

 

Cervantes Borges Camus, Kafka, Cortázar y García Márquez, Flaubert…el laberinto de Creta o el Hilo de Ariadna ¿No cree Vd. que escribe para lectores excesivamente avezados, cultivados doctos, eruditos, ilustrados, excesivamente instruidos rechazando el deber de formar que tiene todo escritor o a un público menos exigente?

Sinceramente no escribo para un tipo de lector concreto. He sido profesor y he intentado arrojar luz sobre la historia de Hasekura de la manera más didáctica. Al final hay unas notas que completan la información sobre los distintos personajes. La novela refleja de manera cabal lo que sucedió hace 400 años, ¿por qué vino la embajada japonesa a Sevilla? y ¿por qué fracasó? Pero también cuenta la otra historia, la de Fernando Japón y Mauro Caro, que son los personajes que toman la voz para contar la historia y que son descendientes de aquellos japoneses que vinieron a España. Estos personajes son los que permiten la ficción.

Joaquín Herrera del Rey

Author: Joaquín Herrera del Rey

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