La utilidad de las peritaciones judiciales o la ingeniería pericial

Las peritaciones judiciales son un instrumento útil y válido a la hora de evaluar la responsabilidad de una persona física o jurídica, de contrastar y certificar bajo evaluación los daños y perjuicios en un siniestro, ya sean de tipo material, económico, técnico, productivo así como personales.

Al igual que los médicos evalúan el daño corporal, los ingenieros son los profesionales que deben evaluar y analizar los datos en industrias e instalaciones, por ejemplo, tras un siniestro; siendo un apoyo esencial para el empresario al obtener éste una opinión contrastada sobre el resultado obtenido. Ya sea para evaluar la responsabilidad, valorar económicamente las pérdidas o el deterioro, así como evaluar el coste de la reposición a su estado inicial.

Los campos habituales de actuación son:

• Siniestros en instalaciones, ya sean industriales, locales comerciales, o viviendas: roturas de tuberías, daños en instalación de saneamiento, instalación eléctrica,…

• Siniestros en edificios industriales, como incendios, inundaciones. Se suele actuar a la hora de analizar el correcto funcionamiento de una máquina (cuando se compra, se vende, se alquila,…) si ésta no cumple con lo firmado en contrato.

• Donde exista daño corporal o accidentes de trabajo, de forma que el técnico especialista pueda estudiar los equipos implicados, así como si la manipulación y operación fue la correcta por parte del empleado.

• Daños en accidentes de tráfico: se evalúan los daños sufridos, se profundiza en la valoración de daños y en la posible responsabilidad de los implicados, analizando, desde el punto de vista técnico todos los aspectos previos al accidente.

• Controversias en cualquier desacuerdo. El técnico especialista estudia y valora el caso, llevando a cabo una labor de búsqueda y asesoramiento al abogado. Se ha dado incluso el caso de asistir a valoración de pensiones compensatorias y de manutención, teniendo que asesorar a la hora de analizar y evaluar si los datos que aportaban las partes podrían ser reales o no.

Siempre se ha dicho que “la información es poder”, y así es. La información que aporta una valoración o una peritación judicial (en este caso con base y soporte de la ingeniería industrial) es de vital importancia tanto para los abogados que asisten a un juicio, como para el juez. En sí, toda la información que obtiene un técnico imparcial puede ser usada en actos previos al juicio (negociación), como en el juicio (confrontación, exposición y demostración de los hechos) una vez que no se ha llegado a un acuerdo satisfactorio para todas las partes.

El técnico debe trabajar en el tema desde que es conocido el suceso, para poder asistir al abogado representante del cliente desde los primeros momentos. No obstante, es habitual tomar contacto con el caso una vez que el proceso está en los tribunales. En este caso, el técnico debe analizar toda la documentación que obre en el expediente, pues de su análisis pueden salir contradicciones, incongruencias, etc. de otros documentos aportados, lo que hará que éstos sean “menospreciados” y se les conceda menos valor. Se nos ha dado el caso, de entrar en un proceso tan avanzado (en el año 2010 tuvimos que asistir a un juicio sobre discrepancias entre propietario y abastecedor de una caseta del año 2008), que es imposible visitar las instalaciones, pero siempre quedan otros recursos como el de hacer informes tipo “preguntas-respuestas”, de forma que con este procedimiento se pueda ir dando argumentos a los intervinientes para resaltar o minusvalorar, otros informes, argumentos o pruebas aportadas por las partes.

No sólo es importante la redacción de un documento que plasme la forma de realizar el estudio, hipótesis de partida,… conclusiones; sino la asistencia a juicios, pudiendo exponer allí las apreciaciones que como especialista, con la independencia que nos concede la profesionalidad y la base del conocimiento en la ingeniería, se han apreciado durante las visitas y el estudio meticuloso del hecho a analizar.

El asesoramiento técnico de un ingeniero es de vital importancia para el abogado, siendo un complemento perfecto para su trabajo, que puede así negociar, y defender, en caso de juicio, a su cliente. El abogado conocerá de forma clara los aspectos técnicos del tema a tratar. Al igual que el abogado se rodea a veces de otros profesionales como pueden ser detectives, peritos calígrafos, médicos, etc. en este caso se trata de analizar en profundidad cómo ha devenido el suceso, las causas, los motivos, los daños,…; y también obtendrá una valoración y análisis de las actuaciones para reponer el bien a su estado natural o calcular las indemnizaciones. El técnico complementa y asesora al abogado, ayudando a buscar pruebas, datos,… y los valora e interpreta, en aras de una mejor defensa.

En las innumerables asistencias a juicios hemos observado cómo la declaración de los peritos es analizada y tomada en cuenta a la hora de dictar sentencia, ya que éstos son imparciales y actúan con total profesionalidad. En la mayoría de los casos no son sólo los abogados defensores los que efectúan preguntas a los técnicos, si no que los jueces realizan también preguntas aclaratorias.

Los informes técnicos deben ser estructurados y sencillos, ya se mueve mucho papel ante una reclamación o un juicio como para aportar al expediente un “ladrillo” que sea imposible de leer. De debe analizar con imparcialidad las visitas efectuadas y los aspectos técnicos observados. En nuestro caso, solemos hacer mucho hincapié en el análisis de resultados así como en las conclusiones, siendo éstas de vital importancia siempre que sean claras y concisas. Parece cierto eso de que “el papel lo aguanta todo”, no obstante en el caso que aquí se expone no es así, pues hay que pensar, primero en la profesionalidad, y segundo en la imparcialidad. Además, hay que tener en cuenta que finalmente habrá que responder a preguntas que jueces y letrados efectúen, por lo que la expresión, además de ser clara y sencilla, debe ser convincente y basada en la verdad.

De todos son conocidos los buenos oradores, aquellas personas que se conquistan al “público”, pues bien, en este caso nuestro público es el juez y los abogados defensores. En estos casos, es muy importante el convencer al juez para que, finalmente, dicte sentencia en el sentido que nosotros, como técnicos, estudiosos y conocedores del tema en cuestión, hemos revelado en nuestro informe y defendido en el juicio.

En resumen: las valoraciones y peritaciones judiciales son muy importantes para llegar a acuerdos ante siniestros, así como para asesorar de forma que se pueda determinar con facilidad las responsabilidades de los agentes intervinientes ante un siniestro. El desarrollo de la ingeniería pericial está en fase de crecimiento, apoyada en la profesional de los ingenieros, quienes garantizamos los resultados a obtener y su defensa ante terceros.

Author: José Delgado Marquez

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