La mediación como prevencion de riesgos relacionales

“Era feliz en su matrimonio aunque su marido era el mismo demonio tenía el hombre un poco de mal genio ella se quejaba de que nunca fue tierno…”

Este párrafo de la canción “Un ramito de violetas” de la desaparecida Cecilia, representa de alguna manera “la queja” tal como la manifiestan verbalmente las personas que son víctimas de maltrato; estructuran sus experiencias en forma de relato que mantenga cierta coherencia entre los hechos y los personajes, haciendo que esta historia tenga un sentido propio, de la cuál se seleccionan los hechos que confirman su versión , ayudando a mantener la coherencia interna de la historia y desechando los hechos que la harían peligrar.

Sólo existe para la persona aquellos hechos que puede narrar; otros, por dolorosos e insufribles no se incluyeron en la narrativa que la persona se construye.

Según Eduardo J. Cárdenas, en muchos de estos casos la identidad de la persona maltratada está de tal modo “soldada” a quién maltrata que no puede visualizarse a si misma despegada de él; y no protesta por el golpe (único signo por el cuál se le ha reconocido como “existente”), sino porque si se termina esta relación no encuentra alternativa de reconocimiento personal.

La película “Te doy mis ojos” de Íciar Bollaín , recrea esta situación con verdadero acierto al tratar un gran problema con tanta delicadeza y respeto hacia los personajes; desde aquí quiero expresar mi felicitación por haber utilizado un medio como el cine para sensibilizar a la sociedad en el tema de la violencia, y no sólo de género, sino en cualquier contexto dónde se dé.

Según Perrone la violencia es un fenómeno comunicacional destructivo, del cuál son responsables todos los que intervienen en la secuencia.

Para la reparación del aparato psíquico de la víctima trae un protocolo de tratamiento basado en que ésta encuentre nuevamente su “frontera protectora”, enseñándole otras perspectivas, cambiando su modo comunicacional, ya que existe algo más profundo que la eliminación de la violencia entre las partes y esto es: “ayudarles a disfrutar de la paz” enseñarles nuevos caminos para la interrelación.

Tratar un conflicto desde su origen ( si es posible) con un proceso de Mediación ayuda a prevenir cualquier riesgo derivado de él.

La Mediación se preocupa de la forma en que los participantes crean un plan de trabajo para afrontar el problema, con lo cuál tiene un componente didáctico ya que enseña a las personas implicadas a comunicarse de una forma más operativa y eficaz , estimulando la elaboración de planes a futuro y desechando la forma de interrelación que utilizaban hasta ahora, que no les era útil y les llevaba a un gran sufrimiento.

Ir al desarrollo de competencias en las partes, para crear situaciones positivas que aminoren el sufrimiento, y desechar el posible “fantasma de la incompetencia” que cada uno pueda tener, haciendo que aflore las actitudes positivas y que son más operativas para las relaciones interpersonales.

Cómo Eduardo J. Cárdenas nos dice : “La paz es el fruto más bello de la justicia y la equidad, y en el camino de la paz generalmente está presente el poner límites al otro para ayudarlo a crecer; pero la paz no se consigue sólamente exaltando los derechos individuales, porque la paz es armonía y colaboración.

Author: E Carmen Obregón Rizo

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