De esta manera

Todos los que hemos tenido el honor de ejercer el cargo de Decano del Ilte. Colegio de Sevilla durante algún tiempo (en mi caso cinco años), nos hemos encontrado inesperadamente con situaciones irrepetibles e inolvidables por múltiples razones, en las que por elemental discreción no quiero ni puedo entrar, aunque sólo sea por caridad para con el prójimo. Por ello, obviando ponerme trascendente y teniendo en cuenta tales situaciones solo desde un punto de vista hilarante y como anécdotas jocosas, entramos en materia, afirmando simplemente que el Decano recibe diariamente múltiples comunicaciones escritas planteándole los remitentes, en general, peticiones de todo orden que no interesa detallar ni poner de manifiesto, por cuanto lo anecdótico está en el “tratamiento” que le dan los comunicantes, pues en infinidad de casos, evidencian que éstos no han tenido la oportunidad de recibir una enseñanza general básica adecuada, de ahí que los “tratamientos” de los que voy seguidamente a transcribir algunos de ellos, a modo de ejemplo, por la impresión que me causaron las faltas de ortografía, prosodia y sintaxis que contenían, afirmando por mi parte, con toda seriedad, -como haría el simpar Gandía-, que los aludidos tratamientos son “verídicos” y han sido dirigidos a quien estatutariamente ostenta, de por vida, el de Excelentísimo Señor Decano del Ilustre Colegio de Sevilla, lo que manifiesto con toda humildad y sin la menor jactancia, ni acritud, a fin de dejar constancia de la explicable ignorancia que padecen muchos de nuestros conciudadanos, al dirigirse por escrito al Excelentísimo Señor Decano del Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla de esta manera:

«Eselentisimo señor jefe de la administración general de los abogados»

“Esentisimo diretor de la administracion gera de Abogados»

«Administrasio Ieneral de Abogados para el señor Jefe»

«Sr.Presidente del Colegio de Letrados de Profesionales del Derecho de esta capìtal y provincia»

«Ilustrisimo Sr. Decano 1º Jefe del Ilustre Colegio de Abogados»

«Sr. Decanato»

«Ilustrisimo Colegio del Decano del Consejo General y Legislacion de Abogacia y Procuradores de los Tribunales del Estado de Derecho Español»

«Señor de el Cano»

Permítaseme terminar manifestando mi admiración por el último de los tratamientos consignados.

Author: José Ángel García Fernández

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